Se profundiza en la inversión de Adorni en criptomonedas, mencionando una billetera fría y la dificultad de rastrear fondos no conectados a redes. Se debate si la inversión generó beneficios suficientes para justificar su patrimonio.
Se plantea la duda sobre la trazabilidad de las criptomonedas y la posibilidad de que la justicia investigue la titularidad real de las billeteras. El fiscal deberá corroborar la información proporcionada por Adorni.