El INTA, a través de profesionales en Bordenave, presentó una nueva variedad de avena blanca, denominada Camila INTA. Esta nueva variedad se suma a la oferta de forraje en Argentina y al circuito productivo del país.
Camila INTA es un cultivar de ciclo largo, el más extenso entre las avenas comerciales actuales, lo que le confiere una alta estabilidad en su producción de biomasa. Su rendimiento es entre un 10% y un 12% superior a los cultivares comerciales disponibles en el mercado.
Además, presenta un buen comportamiento sanitario, siendo resistente a las principales razas de roya de la hoja. Se recomienda para siembras tempranas, aprovechando las condiciones ambientales iniciales y extendiendo su productividad. Es ideal para pastoreo directo, silaje de planta entera y planteos ganaderos intensivos.