La inflación en Estados Unidos alcanzó el 4,2% anual en mayo, el ritmo más rápido en tres años, impulsada por el alza en el precio de la gasolina y otros productos energéticos, en parte debido al conflicto en Oriente Medio. Este dato reduce el margen de maniobra de la Reserva Federal para bajar las tasas de interés.
El aumento intermensual de la inflación, del 3% en abril al 4,2% en mayo, es significativo y recuerda a la situación generada por la guerra en Ucrania. Esto representa un desafío para el presidente Donald Trump, especialmente de cara a las elecciones de medio término en noviembre.