Se espera que el dato de inflación de mayo marque una baja significativa, situándose entre el 2,2% y 2,3% según las consultoras. Esto representaría una disminución respecto al 2,8% registrado en abril.
El gobierno busca mostrar este dato como un éxito en su gestión económica, atribuyendo la baja a la estabilización de precios en servicios como naftas, alimentos, luz, agua y gas, además de una menor capacidad de consumo de la población.
Se proyecta que la inflación continúe descendiendo, con la expectativa de perforar el piso del 2% en julio o agosto. Sin embargo, se advierte que alcanzar una inflación de un dígito anual aún requerirá tiempo, estimándose para 2028 o 2029.