El hipertiroidismo se caracteriza por una glándula tiroides hiperactiva, generando síntomas como irritabilidad, nerviosismo, pérdida de peso y temblores. El tratamiento inicial suele ser medicación, que en un 50% de los casos puede derivar en hipotiroidismo.
Abandonar la medicación tiroidea es perjudicial, ya que el endocrinólogo ajusta las dosis para evitar desbalances. Es crucial seguir el tratamiento indicado y no automedicarse, ya que el hipotiroidismo no tratado puede dañar múltiples órganos.