Dalma, Janina y Hanna Maradona declararon en el juicio por la muerte de Diego Maradona, expresando su indignación y dolor por los audios filtrados que revelan comentarios despectivos y crueles de Luque hacia su padre y ellas mismas. Los audios, calificados como "una mierda" y "desagradables", muestran la falta de humanidad y respeto por parte del médico y su equipo.
Las hermanas Maradona coincidieron en que los audios demuestran la falta de empatía y profesionalismo de Luque, y que estas declaraciones evidencian la "obra de teatro" montada para ocultar la verdad. La bronca y la sed de justicia son evidentes en sus testimonios, buscando que se condene a los responsables y se esclarezcan los hechos.