El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, expresó su deseo de que el fútbol promueva la paz y la unidad, incluso en el contexto del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Afirmó que Irán podrá jugar su partido y espera una atmósfera positiva, a pesar de las tensiones geopolíticas.
La diplomacia se vuelve crucial para la selección iraní, que debe competir en el torneo mientras su país enfrenta un conflicto con Estados Unidos. La FIFA busca garantizar la seguridad y el desarrollo del evento, a pesar de las circunstancias adversas.