Se profundiza en la investigación del femicidio de Agostina, con la realización de peritajes en la casa de Claudio Barrelier. Se buscan muestras de ADN para cotejar con el de la madre de Agostina, Soledad y Osvaldo Faceta, y determinar si estuvieron en el domicilio. La fiscalía también investiga posibles víctimas anteriores de Barrelier, recordando un caso de abuso denunciado hace un año.
Se discute la posibilidad de que el ADN encontrado en las uñas de Agostina pertenezca a alguien desconocido y que podría ser una mujer, lo que motivaría la búsqueda de ADN femenino en la propiedad. Se plantea la hipótesis de que se estén buscando víctimas que no hayan denunciado a Barrelier.
Se aborda la situación de la madre de Agostina, quien aún no ha sido habilitada como querellante, mientras que el padre y los abuelos sí lo están. Se menciona que la querella del padre busca desacreditar las pruebas aportadas por la familia de la madre.