Se relatan detalles del final de la serie 'La Familia Ingalls', donde la baja audiencia llevó a la cancelación de la novena temporada. Michael Landon, uno de los productores, decidió dinamitar el pueblo de Walnut Grove en el último capítulo para evitar que el decorado fuera utilizado en otras producciones.
Se menciona que solo se conservaron la iglesia y la casa de la familia Ingalls por cuestiones "espirituales", y que la casa fue desarmada y guardada. Se destaca el impacto conmovedor de esta decisión en el elenco.