Se criticó la entrega de recursos naturales a mineras y petroleras sin exigir valor agregado en Argentina, ejemplificando con casos en San Juan y Tierra del Fuego donde se priorizó la entrada de capital extranjero sobre el desarrollo local.
Se cuestionó la política actual que beneficia a estas empresas, contrastándola con la necesidad de generar empleo y desarrollo interno. Se señaló la contradicción con discursos proteccionistas y la falta de una visión estratégica para el aprovechamiento de los recursos del país.