Se reiteró el axioma central de la neurociencia: para cada fenómeno mental existe un correlato neuronal, es decir, una actividad cerebral asociada.
Se destacó que esta es una hipótesis de trabajo fundamental en la ciencia actual, a diferencia de concepciones antiguas como la de Aristóteles, quien no vinculaba el cerebro con los procesos mentales.
Se planteó la pregunta sobre la causalidad: si la actividad neuronal provoca el pensamiento o viceversa, pero se enfatizó que la neurociencia se enfoca en estudiar estos correlatos sin necesariamente resolver el debate filosófico.