A pesar de las fluctuaciones, no se espera un salto abrupto del dólar en el corto plazo. Varios factores contribuyen a esta estabilidad: el ingreso de divisas por la cosecha, la emisión de títulos por parte de bancos y provincias, y la producción de Vaca Muerta.
Estos flujos de dólares contrarrestan la presión devaluatoria. El viceministro de Economía, Dasta, ha recomendado a las empresas no apostar a una devaluación para mejorar sus balances, sugiriendo otras estrategias financieras.