Disturbios y actos de violencia se registraron en Belfast, Irlanda del Norte, con carros, autobuses y casas incendiadas. Los incidentes ocurrieron tras convocatorias en redes sociales, algunas compartidas por personalidades de extrema derecha como Elon Musk.
Los disturbios se desencadenaron después de que un hombre atacara con cuchillo a otro en la capital, dejando a la víctima hospitalizada con graves heridas. El sospechoso, un refugiado sudanés, se encuentra en prisión preventiva.
La ministra del Interior norirlandesa calificó los hechos de inaceptables y denunció la instrumentalización de lo sucedido. Ya en 2024 y 2025 se habían registrado violentas manifestaciones antimigración en la región.