Para personas con diabetes, no se trata de prohibir o permitir antojos dulces, sino de buscar un equilibrio. Disfrutar de un antojo ocasional y en pequeña cantidad puede ser preferible a la restricción, que genera mayor ansiedad.
El control de la diabetes es fundamental para prevenir complicaciones a largo plazo en riñones, corazón, cerebro y otros órganos. Seguir el tratamiento médico y mantener un estilo de vida saludable son claves.