Científicos descubrieron restos fósiles de un escorpión prehistórico gigante en el Reino Unido, que vivió hace 415 millones de años. Tras analizar los restos con tecnología moderna, confirmaron que medía un metro de largo y tenía pinzas de 16 centímetros, cuatro veces más grandes que las de un escorpión actual.
Este hallazgo, denominado Preaturus gigas, sorprendió a los investigadores porque este animal vivió mucho antes de lo que se creía posible para los insectos gigantes, en una época donde la vida terrestre recién comenzaba. El estudio también corrigió un error de más de un siglo, determinando que los restos pertenecían a un escorpión y no a una langosta marina.