El árbitro africano Omar Artan fue deportado de Estados Unidos, impidiéndole dirigir en el Mundial 2026. A pesar de contar con una invitación de la FIFA, migraciones estadounidenses lo retuvo e interrogó, argumentando problemas con sus antecedentes penales y una posible confusión con un dirigente de Al-Shabaab de nombre homónimo.
La FIFA se desmarcó de la situación, afirmando que no puede intervenir en procesos de inmigración de cada país, aunque lamentó el hecho. Artan, de 34 años y destacado árbitro en África, era el primer somalí en participar en un Mundial.