Se cuestionó la demora en la presentación de la declaración jurada de Adorni, mencionando que el presidente Milei había indicado que estaría lista hace 49 días. Se bromeó sobre el origen de la declaración jurada, indicando que venía de Guadalupechú.
Se planteó la estrategia de defensa de Adorni, enfocada en la vía penal para intentar "zafar" legalmente, en contraste con defensas puramente políticas que podrían haber fracasado en el pasado. Se sugirió que esta estrategia podría ser inteligente desde el punto de vista legal, pero no necesariamente políticamente.
Se debatió si la situación de Adorni y la ley de inocencia fiscal podrían ser vistas como un "bochorno" o un acto opaco, a pesar de ser una ley promovida por el gobierno y votada por el Congreso. Se mencionó que la ley podría no colaborar en la transparencia, especialmente al involucrar a la pareja del jefe de gabinete en una investigación penal.