Se reaviva el debate sobre la herencia de Adorni y sus declaraciones públicas. Se recuerda que en el pasado, Adorni señalaba a los políticos mientras él mismo enfrentaba problemas económicos tras la muerte de su padre en 2002, con una hipoteca impaga desde 1996.
Se cuestiona la coherencia de su relato actual, donde sugiere haberse encontrado dinero en la casa de su padre en 2018, como si fuera un origen de fondos adicional para justificar su nivel de vida actual como funcionario público. La frase "Si hubiese creído que todo se solucionaría solo porque soy bueno y simpático, hoy no tendría nada", dicha por él, se contrapone con la situación actual.