Cuba atraviesa una severa crisis energética con apagones que superan las 20 horas diarias, afectando la vida cotidiana de sus habitantes. Yuri Betancourt, técnico de sonido, relata cómo la falta de corriente impacta en el cuidado de su madre y en la rutina diaria.
La isla importa más de la mitad del combustible que necesita, y aunque el crudo ruso brindó un alivio temporal, la situación empeora. Expertos señalan la responsabilidad compartida entre el bloqueo estadounidense y la falta de previsión del gobierno cubano para buscar fuentes de energía alternativas como la solar, cuyo costo aún es elevado para la mayoría de las familias.