Se ironiza sobre el "paté provincial" como un elemento de alta gama, contrastándolo con el hecho de que a Adorni le cortaran la luz por falta de pago. Se remarca la contradicción de que, siendo contador y parte de un equipo de expertos, recurriera a créditos hipotecarios no bancarios para adquirir una casa de fin de semana, a pesar de afirmar haber tenido 500 mil dólares en aquella época.
Se expresa la convicción de que la justicia no creerá el relato de Adorni, ya que su situación presenta inconsistencias significativas.