Andrés Riesnick define la comprensión lectora como el resultado de la decodificación (capacidad de leer sonidos) multiplicada por la comprensión oral.
Explica que si la decodificación es deficiente (cercana a cero), la comprensión lectora será nula, independientemente de la comprensión oral. Por lo tanto, para que un niño comprenda un texto escrito, primero debe ser capaz de decodificarlo eficientemente.
Enfatiza que la comprensión lectora nunca superará la comprensión oral, y que el objetivo es que los niños puedan leer y comprender textos que ya entienden oralmente.