Brasil llega al Mundial de Fútbol con la esperanza de obtener su sexto título, a pesar de no haber ganado la copa en 24 años. En las calles de Río de Janeiro, el ambiente es de optimismo y expectativa a un día del inicio del torneo.
En el barrio de Cavalcante, vecinos se han unido para pintar la calle con los colores de la bandera brasileña, buscando revivir la tradición y el espíritu del mundial. La iniciativa busca animar a los niños y reunir a distintas generaciones.
Marcos, un hincha de 70 años, recuerda con nostalgia los cinco títulos de Brasil obtenidos en 1970, 1994 y 2002. Lamenta el individualismo actual de los jugadores, contrastando con el juego colectivo de antaño.
A pesar de la sequía de títulos, la ilusión de los hinchas brasileños se mantiene intacta. Una vendedora peruana afirma que sus ventas de camisetas han aumentado un 50% ante la expectativa del primer partido de Brasil.