Los colaboradores del fiscal Gerardo Policita se encuentran analizando las cuentas de Adorni para determinar si los 500.000 dólares que supuestamente poseía alcanzaban para cubrir todos sus gastos, incluyendo viajes, refacciones y alquileres.
Según las cifras manejadas, los gastos de Adorni y lo que adeuda a terceros ascenderían a unos 700.000 dólares, mientras que la justicia estimaba la cifra en 829.000 dólares. Sin embargo, se debate si el efectivo gastado es inferior a los 500.000 dólares iniciales.
El tributarista Sebastián Domínguez explicó que la causa penal por enriquecimiento ilícito se divide en dos partes: la originación del dinero y su posterior mantenimiento. Adorni argumenta haber obtenido los fondos de operaciones con criptomonedas en 2018, pero la falta de trazabilidad y la imposibilidad de demostrar el acceso a la billetera virtual complican su defensa.
Domínguez señaló que el principal problema es la falta de trazabilidad de los dólares desde 2018, ya que no fueron declarados hasta el presente. La evasión fiscal es un tema recurrente en Argentina, y se plantea la duda sobre si este caso podría sentar un precedente para otros contribuyentes.