Se aborda la problemática de la cobertura de residencias geriátricas a través de amparos. Se destaca que la decisión de internar a un familiar es dolorosa, y aún más si el lugar elegido no cumple con las condiciones adecuadas de atención y cercanía.
Se explica que existen nomencladores que la justicia hace valer para conseguir coberturas de hasta 4.200.000 pesos, permitiendo que el familiar sea atendido en un lugar digno, con kinesiólogo y espacios para pasear. Se resalta la posibilidad de solucionar rápidamente estas situaciones.