La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una alerta sobre una posible crisis humanitaria en algunos países de Europa, vinculada a las crecientes temperaturas.
Estas tendencias de calor extremo están generando una carga cada vez mayor y desigual de enfermedades y muertes, subrayando la necesidad urgente de una prevención y preparación eficaces ante esta problemática.