El jefe de gabinete, Manuel Adorni, se declaró inocente en una causa por presunto enriquecimiento ilícito. Presentó su declaración jurada con 35 días de demora, acogiéndose al régimen de inocencia fiscal.
Adorni explicó la tenencia de medio millón de dólares, atribuyendo las ganancias a inversiones en criptomonedas y declarando que el dinero lo poseía desde hace años, pero decidió gastarlo tras asumir como funcionario. Aclaró que ahorró "en negro" como "la mayoría de los argentinos que se sintieron estafados por la vieja política".