Manuel Adorni aborda la cuestión de la propiedad en Indio Cuá, señalando que la confusión surge porque la casa estaba escriturada a nombre de su mujer y, por lo tanto, aparecía en su declaración jurada. Explica que está corrigiendo este detalle formal.
Aclara que la operación de compra de Indio Cuá se realizó con un amigo, quien le prestó el dinero y le permitió mudarse a la propiedad ante la urgencia de seguridad que experimentaba. La hipoteca se constituyó sobre el departamento de Asamblea como garantía, lo que generó malentendidos.