El jefe de gabinete, Adorni, se encuentra bajo investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. La defensa de Adorni argumenta que el dinero proviene de operaciones lícitas con criptomonedas realizadas entre 2013 y 2018, antes de asumir su cargo público.
Adorni ha presentado una declaración jurada invocando la ley de inocencia fiscal, lo que, según su defensa, le impediría a la AFIP investigar sus finanzas hacia atrás. Sin embargo, el problema reside en la justicia, donde existe una causa abierta por enriquecimiento ilícito.
La estrategia de Adorni es demostrar que no se enriqueció ilícitamente durante su función pública, sino que el dinero obtenido de las criptomonedas y otros movimientos financieros es lícito. La justicia ahora deberá determinar si puede justificar el origen de los fondos, especialmente la trazabilidad de los supuestos 500 mil dólares ganados con Bitcoin.