El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción y brindó explicaciones sobre el notable incremento de su patrimonio desde que asumió como funcionario. Adorni justificó que su primer dinero provino de la herencia tras la muerte de su padre en 2002. Además, afirmó que él y su esposa, Bettina Angeletti, ahorraron "toda la vida en negro", argumentando que era la forma de "escaparse de la vieja política" y que "nunca se le hubiese ocurrido ahorrar en blanco" en aquellos años.
El funcionario mencionó una operación con bitcoins, asegurando haber invertido 200 mil dólares y obtenido una ganancia de 300 mil dólares. Sin embargo, no pudo explicar por qué estos ahorros por más de 500 mil dólares no aparecieron en declaraciones juradas anteriores y solo comenzaron a gastarse al ingresar a la función pública. Las operaciones inmobiliarias de Adorni están bajo la lupa, incluyendo la compra de una casa en el barrio privado Indio Cuá y un departamento en Caballito.
Adorni se defendió de las acusaciones de enriquecimiento ilícito, declarando: "No soy un chorro. Toda la vida ahorramos y lo pusimos en negro. Tenía que demostrar que no era chorro, así me lo dijo el abogado, y la única forma era presentando la declaración jurada". Agregó que su ahorro se inició en el sector privado y que tuvo un fuerte respaldo del presidente Javier Milei y de Karina Milei ante las acusaciones.
Según la declaración jurada de marzo de 2025, Adorni declaró dos departamentos con valores significativamente menores a los 500 mil dólares que mencionó tener ahorrados. Informó tener 42.500 dólares en efectivo y una cuenta bancaria en Estados Unidos con 6.220 dólares, cifras que distan de lo aducido en la entrevista. La situación ha generado incomodidad en el gabinete y críticas de la oposición, así como de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien manifestó que el accionar de Adorni le parece "una vergüenza".