Se reitera que la confesión de Adorni sobre canalizar dinero "en negro" al mercado formal constituye un delito de lavado de activos. Se considera que la justicia debería investigarlo por este hecho, ya que su argumento de defensa "no resiste ningún análisis".
Se expresa acuerdo con Andrés en que no se puede tomar en serio a Adorni. Se subraya que, al admitir haber evadido impuestos, se puso al descubierto, lo que debería ser suficiente para iniciar una investigación.