Manuel Adorni enfrenta múltiples frentes de conflicto que podrían complicar su situación: la opinión pública, el Congreso y la justicia. Se percibe que su situación podría empeorar en lugar de mejorar, lo que genera dudas sobre cuánto tiempo podrá sostener el presidente su cargo.
El gobierno parece autogenerarse problemas políticos en los últimos meses, especialmente al no contar con una oposición claramente identificable. A pesar de que el principal desafío económico es bajar la inflación y reactivar la economía, internamente el gobierno parece dispararse en los pies.
Estos problemas autogenerados se intensifican cuando el gobierno, supuestamente por aburrimiento o por "internas", sale a defender a funcionarios que no son políticamente útiles. Esto sugiere una falta de gestión o de resolución de problemas por parte del propio gobierno.