El presidente chino Xi Jinping abandonó Pyongyang tras una visita de dos días, la primera en siete años. La ausencia de referencias a la desnuclearización en la agenda refleja una política pragmática de Pekín, enfocada en la estabilidad regional y fortalecida por la alianza con Moscú.
Este viaje oficial, el primero de Xi en 2026, subraya la importancia que Pekín otorga a la relación bilateral en un momento de acercamiento entre líderes mundiales y China.