La Selección Argentina, a pocos días del inicio del Mundial, irradia unidad y convicción, tal como lo reflejan las declaraciones de sus referentes.
Lionel Messi, tras el partido, reafirmó la ilusión y la determinación del grupo, destacando que "es un grupo muy ganador, que quiere siempre más". Por su parte, Rodrigo De Paul, amigo y compañero de Messi, subrayó la importancia de la unión en el vestuario y el deseo de que los argentinos vuelvan a sentirse identificados con el equipo, como ocurrió en Qatar.
Ambos mensajes coinciden en la necesidad de mantener la energía y el espíritu de lucha, fundamental para afrontar la competición. Se menciona la situación de Julián Álvarez, objeto de debate en redes sociales sobre su posible traspaso al Real Madrid, como un ejemplo de las presiones externas que el equipo debe gestionar.