Unidades de alto riesgo de la policía de Córdoba, equipadas con trajes especiales, linternas y cascos, ingresan a la propiedad en busca de evidencia, posiblemente en pozos ciegos o cloacas.
El objetivo es encontrar rastros genéticos que puedan ser cotejados con los involucrados en la investigación del femicidio de Agostina.
El procedimiento, que se lleva a cabo bajo la supervisión del fiscal Garzón, se realiza con hermetismo y ha generado la presencia de personal de la Fiscalía en el lugar.