Se explican las causas de las tormentas de verano, caracterizadas por la formación de nubes de gran desarrollo vertical que generan lluvias intensas, truenos y relámpagos. Estas tormentas se originan por la inestabilidad de la masa de aire, exacerbada por el calor y la humedad.
Se detalla el proceso de formación, desde el ascenso del aire caliente hasta la precipitación, comparando la intensidad de estas tormentas con un "diluvio universal" en casos extremos, donde pueden caer hasta 50 milímetros de lluvia en una hora.