La Televisión Pública atraviesa un momento de alta conflictividad gremial, con paros que afectan la producción y postergan el debut de programas, como el de Iliana Calabró, ahora previsto para el 18 de junio.
La situación generó malestar entre figuras como Marcela Tauro y Liliana Calabró, quienes expresaron su frustración por la incertidumbre laboral y la cancelación de proyectos. Tauro, en particular, manifestó su decepción por haber sido apartada de un programa que iba a conducir, a pesar de tener todo acordado.
La conflictividad se suma a la desconfianza sobre posibles "manos negras" que influyen en las decisiones de programación, generando un clima de tensión e incertidumbre en la emisora estatal.