Se investigan las extrañas circunstancias en torno a un auto que, tras haber estado presuntamente en una zona de tierra, apareció limpio por dentro. El vehículo pertenece a Andreani y fue llevado a un lavadero el martes 26 de mayo, dos días después de ser grabado en una ferretería. Los empleados del lavadero manifestaron que el auto llegó cubierto de tierra, pero impecable en su interior.
Las alfombrillas fueron lavadas, pero los empleados solo se encargan del exterior. La limpieza interior levantó sospechas, ya que es inusual que un auto expuesto a tanta tierra no presente rastros de barro en su habitáculo. Las ventanas abiertas tampoco explican la ausencia de polvo en el tablero.
Surgen interrogantes sobre qué ocurrió con el auto entre el video de la ferretería y el momento del lavado: ¿dónde estuvo? ¿quién lo usó? ¿por qué se limpió por dentro? Estas desprolijidades generan dudas sobre la investigación judicial y la posible implicación de un juez con respaldo político.