Se intensifica la incertidumbre sobre la restricción de acceso a la sede de APTRA. Si bien se menciona la posibilidad de fumigación o refacciones, la falta de comunicación oficial y la duración de 48 horas generan sospechas.
Se vincula la situación con denuncias previas de Evelyn Bombroque sobre presuntos miembros de APTRA con antecedentes penales por estafa y apropiación de herencia. La falta de información clara alimenta las conjeturas sobre posibles conflictos internos o irregularidades.
Se reporta que ni siquiera los empleados de APTRA tienen información clara sobre los motivos de la restricción, lo que agrava la situación y genera malestar entre los socios, quienes se sienten los últimos en enterarse de lo que ocurre en su propia entidad.