Se discute la posibilidad de que Soledad haya estado de novia con alguien que llevaba una "doble vida", sin conocimiento de sus antecedentes.
El abogado defiende a Soledad, argumentando que ella desconocía que su novio, Barrelier, había estado preso anteriormente y que no tenía idea de su participación en un crimen de esta magnitud.
Se plantea que es común que las personas lleven vidas ocultas y que no es responsabilidad de Soledad si Barrelier no le confió sus actividades pasadas o sus actos criminales.