Se describió la difícil situación de la sociedad argentina, marcada por la calculadora en la cara, donde un imprevisto de salud o un roce de auto puede desequilibrar la economía familiar. Se señaló el endeudamiento generalizado y el aumento de la tasa de suicidios, especialmente entre los jóvenes.
Se alertó sobre la crisis en la salud pública, con caída de inversión, pérdida de obras sociales y desabastecimiento de medicamentos para jubilados, además de una disminución en las tasas de vacunación. Se afirmó que, a pesar de la crueldad en la administración del país, los números no cierran, evidenciando problemas de hambre y desocupación crecientes.