El salario mínimo en Argentina ha sufrido una caída del 39,3% en su poder adquisitivo, ajustado por inflación. Según un informe del Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana (CEHIA), este es un mínimo histórico, comparable solo con la crisis de 2001.
Para recuperar el poder adquisitivo de 1964, el salario mínimo debería ascender a entre 1.500.000 y 1.800.000 pesos. La tendencia actual indica que el salario mínimo sigue descendiendo desde la llegada de Javier Milei al poder.