Se narra la historia de René Lalique, nacido en Francia en 1860, pionero de la joyería moderna. Detalla su aprendizaje con el orfebre Luis Ocock en París y sus estudios en la Escuela de Artes Decorativas.
Tras dos años en Inglaterra, Lalique se convirtió en diseñador independiente para reconocidas joyerías como Cartier y Boucheron, sentando las bases de su influyente carrera artística.