Se genera debate en torno a la adhesión de la esposa del vocero presidencial, Adorni, al plan de "ingeniaría fiscal" antes de presentar su declaración jurada. Este régimen, lanzado por el gobierno, permite blanquear dinero no declarado y tuvo poco éxito inicial.
Se menciona que este mecanismo busca blanquear fondos y que el gobierno planea ampliarlo ante la baja adhesión. Se compara con casos como el de Lázaro Báez, quien también habría utilizado este sistema. La reticencia de la gente a adherir se atribuye a la desconfianza en la preservación de datos y a los estrictos requisitos bancarios para informar a la UIF.