Se presenta la conmovedora historia de Rubén y su hijo Ciro, de 7 años, quien padece autismo de grado 3 (severo).
Rubén decidió renunciar a su trabajo para poder dedicarle el tiempo completo a Ciro, quien necesita escuela, terapia y tratamiento. Ahora, Rubén se dedica a hacer pizzas caseras y las reparte en bicicleta para mantener a su familia, adaptando incluso la bicicleta para trasladar a Ciro.