Rubén expresó su profundo agradecimiento a la escuela y las terapias en Flores que aceptaron a su hijo Ciro a pesar de su autismo severo, siendo los únicos que le brindaron contención. Relató experiencias negativas con otras instituciones que lo bloquearon al saber de la condición de su hijo.
Se enfatizó la necesidad de una obra social que cubra las terapias y el transporte, y se mencionó que, aunque se está gestionando, aún no está garantizado. Se reiteró el alias de Rubén Miraglio para quienes deseen colaborar.