Pablo Gómez, un ferviente hincha de Regatas, compartió su increíble historia de pasión por el club. Reside en General Cabrera, Córdoba, y recorre 400 kilómetros de ida y 400 de vuelta para ver los partidos de su equipo, una costumbre que mantiene desde hace 20 años gracias a su trabajo independiente.
Gómez explicó que su motivación es puramente la pasión por los colores y el escudo de Regatas, lo que le "hace sentir vivo". Aunque reconoce la distancia y el esfuerzo, afirma que "no puede dejar el básquet, el fútbol". Su amor por el club se remonta a su infancia, cuando su padre lo acercó al básquet, viviendo épocas de Liga Nacional, TNA, ascensos y descensos.
El hincha relató cómo vivió momentos históricos del club, incluyendo una final perdida donde sintió la misma "pasión" que en la época de la Liga Nacional. A pesar de la facilidad de ver partidos por redes sociales, Gómez prefiere estar presente en la cancha, considerándolo "el lugar donde quiero estar siempre".