Se detalla la visita de Barrelier y su novia, Soledad Andreani, a una ferretería en un día feriado, presuntamente después de haber descartado restos en un descampado. La ferretera, que declaró en la causa, relató la normalidad del momento, aunque mencionó que Barrelier no descendió del auto y que Andreani realizó la compra.
La compra consistió en cinco bolsas de mezcla de arena y cal, cemento, bolsas grandes para escombros y un serrucho. El pago se realizó en efectivo por un monto de mil pesos. La ferretera afirmó que Andreani parecía relajada y simpática, sin notar nada inusual.
Surgen interrogantes sobre el horario de la compra y su relación con el momento en que se cree que se deshicieron de los restos de la víctima. La declaración de la ferretera aporta detalles sobre los materiales adquiridos, que podrían ser relevantes para la investigación.