Se anunciaron nuevas reglas para agilizar el juego en el próximo mundial, buscando mejorar la dinámica y el tiempo efectivo de juego.
Una de las medidas más destacadas es la sanción con tarjeta roja a los jugadores que se tapen la boca al dirigirse a un adversario o que salgan del campo en señal de protesta contra una decisión arbitral. También se sancionará a los miembros del cuerpo técnico que inciten a estas acciones.
Además, se implementará una cuenta atrás de 5 segundos para saques de meta y de banda. Si el balón no está en juego en ese tiempo, se concederá el saque al equipo adversario. Estas medidas buscan evitar demoras deliberadas en el reinicio del juego.