La conductora Mirtha Legrand se vio envuelta en un confuso episodio de seguridad durante un evento benéfico organizado por la fundación Roberto Piazza.
Según los reportes, al intentar obtener declaraciones de Legrand, la seguridad del evento habría sido excesivamente protectora, llegando a empujar e intimidar a los cronistas presentes, incluyendo a Bruno, un movilero del programa "Desayuno Americano".
El incidente ocurrió mientras Mirta Legrand ingresaba al evento, y se sospecha que hubo una orden de no permitirle dar notas, lo que generó la reacción del personal de seguridad. La situación provocó malestar entre los periodistas, quienes denunciaron haber sido arrinconados y golpeados.