Se generó un debate sobre la supuesta obsesión de Marisa Monti con Rodrigo, a pesar de pedir que se lo deje descansar en paz.
Los panelistas señalaron que es ella quien constantemente trae a colación al fallecido artista, y que mientras ella habla de él, otros prefieren recordarlo a través de su música.
Se comparó la situación con la de Pablo Solantoni, ex pareja de Monti, para ilustrar que no es necesario hablar constantemente de relaciones pasadas si no son relevantes en el presente.